Empieza por tus estatutos y la ley
La primera pregunta es si tus estatutos y la ley aplicable permiten la participación electrónica o híbrida. Muchos lo permiten, o callan, lo que normalmente significa que está permitido. Si tus estatutos están desfasados, actualizarlos para permitir de forma explícita las juntas digitales e híbridas elimina cualquier duda antes de empezar.
Convocatoria, orden del día y quórum
Envía la convocatoria con el orden del día en el plazo que exijan tus reglas, y asegúrate de que la plataforma pueda verificar la asistencia y el quórum en tiempo real. Una junta digital debería facilitar la confirmación del quórum, no dificultarla: el sistema cuenta automáticamente quién está presente y es elegible.
Voto secreto y delegaciones
Cuando los votos deban ser secretos, la plataforma debe garantizar el secreto por diseño. Si tus reglas permiten el voto por delegación o ponderado, el sistema debería aplicar esas reglas de forma automática para que el recuento sea correcto sin cálculos manuales.
Resultados verificables y conservación de registros
Cierra la votación, publica un resultado que los participantes puedan verificar y conserva las evidencias. Un registro de auditoría completo y exportable (quién era elegible, quién participó y cómo se llegó al total) es lo que hace defendible el resultado si alguna vez se cuestiona.