Ir al contenido principal

Ask the World - Una miniapp de DAVINCI impulsada por Self Protocol

La mayoría de los sistemas de voto electrónico siguen fallando en la capa de identidad. Puedes hacer que las papeletas sean verificables y resistentes a la censura, pero…

RA

Rica Amaral

· 5 min de lectura

Ask the World - Una miniapp de DAVINCI impulsada por Self Protocol

La mayoría de los sistemas de voto electrónico siguen fallando en la capa de identidad. Puedes hacer que las papeletas sean verificables y resistentes a la censura, pero si no puedes garantizar la elegibilidad y la unicidad sin convertir el sistema en una vía de vigilancia, no has resuelto el voto: solo has desplazado la frontera de confianza.

Ese fue el punto de partida de Ask the World. Queríamos que los participantes elegibles pudieran demostrar únicamente las propiedades relevantes para una votación concreta, sin revelar su identidad.

Ask the World es una miniapp experimental que muestra lo que se hace posible cuando un protocolo de votación completo se une a la identidad de conocimiento cero, de la mano de nuestro socio Self Protocol.

Por qué la hemos creado

DAVINCI es un protocolo de votación verificable, on-chain y sin comisiones de gas. No es solo una infraestructura que almacena votos: es un protocolo diseñado específicamente para resolver los problemas más difíciles del voto electrónico:

  • Resistencia a la coerción: nadie puede obligar a un votante a demostrar qué ha votado.
  • Ausencia de comprobante (receipt-freeness): los votantes no pueden generar un comprobante de su elección, lo que elimina la compra de votos.
  • Resistencia a la colusión: la manipulación coordinada entre votantes, o entre votantes y organizadores, queda impedida criptográficamente.
  • Cifrado umbral: los votos se cifran con un esquema de clave distribuida, de modo que ninguna parte puede descifrar papeletas individuales antes de que termine el proceso.

Estas son las propiedades que separan un verdadero protocolo de votación de unos simples "votos en una blockchain". Por debajo, DAVINCI se apoya en zk-SNARKs para la verificación de pruebas y en el cifrado homomórfico umbral para garantizar el secreto del voto: primitivas criptográficas que dan a estas garantías un respaldo matemático.

Con Ask the World quisimos ir un paso más allá: abrir una votación a todos los ciudadanos elegibles de un país, verificados mediante un documento de identidad oficial, manteniendo al votante en el anonimato.

Cómo funciona

Crear una votación

Quien crea la votación define la pregunta, las opciones disponibles, la nacionalidad admitida y una edad mínima. DAVINCI despliega un contrato de censo dedicado para esa votación concreta y registra el proceso on-chain. El creador obtiene un enlace público, de modo que cualquiera que cumpla los criterios puede participar.

Emitir un voto

Desde la perspectiva del votante, la experiencia es como la de cualquier aplicación web:

  1. Abrir el enlace. Se genera una cartera efímera entre bastidores: sin cartera cripto, sin comisiones de gas, sin configuración.
  2. Escanear un código QR. El votante usa la app de Self para generar una prueba de conocimiento cero directamente en su propio dispositivo. Esta prueba confirma que su documento es válido, que tiene la nacionalidad requerida y que cumple la edad mínima, todo sin exponer su nombre, su número de documento ni ningún dato personal. También se genera un nullifier único para evitar el doble registro.
  3. Entrar en el censo. El contrato de censo on-chain verifica la prueba criptográficamente. Si es correcta, la cartera efímera del votante se añade al censo.
  4. Votar. El votante elige su opción. Su papeleta se cifra mediante cifrado umbral y se registra on-chain: verificable por cualquiera, legible por nadie hasta que se cierra el proceso.

Un escaneo. Un voto. Sin necesidad de saber nada de blockchain.

Qué ocurre por debajo

Ask the World no es una sola herramienta: son cuatro capas trabajando juntas, cada una encargada de una pieza distinta del puzle.

En lo más alto está DAVINCI, el propio protocolo de votación. Gestiona el ciclo de vida completo de una votación: crear el proceso, cifrar cada papeleta con cifrado homomórfico umbral, calcular el resultado y garantizar la verificabilidad de extremo a extremo. La resistencia a la coerción, la ausencia de comprobante y la resistencia a la colusión no son añadidos: están integradas en el diseño criptográfico.

Por debajo, para cada votación se despliega un contrato inteligente (smart contract) de censo dedicado. Cuando un votante presenta su prueba de conocimiento cero, este contrato la verifica on-chain y añade la cartera efímera del votante a un árbol de Merkle. Como cada proceso tiene su propio censo, votaciones distintas pueden definir criterios de elegibilidad completamente diferentes sin colisiones.

De la capa de identidad se encarga Self Protocol. Genera pruebas de conocimiento cero directamente en el dispositivo del votante, confirma que el documento es válido y que su titular cumple los requisitos de nacionalidad y edad, y produce un nullifier único para evitar el doble registro. En ningún momento salen del dispositivo el nombre del votante, su número de documento ni ningún dato personal.

Por último, las carteras efímeras abstraen toda la interacción con la blockchain. Los votantes no necesitan una cartera cripto, no pagan comisiones de gas y ni siquiera saben que están interactuando con una blockchain. Toda la experiencia se percibe como una aplicación web normal.

El panorama general

El flujo es sencillo: una identidad real se convierte en una prueba privada, esa prueba se verifica e incorpora a un censo, y el censo habilita un voto cifrado on-chain. Cuatro pasos, sin exponer datos personales en ningún momento.

Pero lo que hace valioso este flujo no es el flujo en sí, sino lo que elimina cada transición. El paso de identidad real a prueba privada elimina el dilema entre verificación y anonimato. El paso de prueba a censo elimina el doble voto sin rastrear a las personas. Y el paso de censo a papeleta cifrada garantiza que nadie, ni siquiera el organizador, pueda ver cómo ha votado cada uno antes de que se cierre el proceso.

Al combinar la verificación de identidad de conocimiento cero de Self con el protocolo de votación resistente a la coerción de DAVINCI, Ask the World logra algo que la mayoría de los sistemas de voto electrónico tratan como mutuamente excluyente: una participación a la vez más segura y más privada que cualquier alternativa disponible hoy, con una experiencia de votante tan simple como escanear un código QR.

Ask the World es un experimento, pero el protocolo que la sustenta no lo es. El SDK de DAVINCI está listo para los desarrolladores que quieran crear sus propias aplicaciones de votación: para gobernanza, toma de decisiones comunitaria, sondeos rápidos o casos de uso que aún no hemos imaginado.


¿Quieres construir algo? Explora el SDK de DAVINCI y empieza hoy mismo a crear experiencias de toma de decisiones verificables y privadas.